Normal
0
21
false
false
false
MicrosoftInternetExplorer4
Auguran un aumento de las
exportaciones a China

Normal
0
21
false
false
false
MicrosoftInternetExplorer4
La Nación
La presidenta Cristina Kirchner regresó ayer de China con la
idea de haber logrado abrir mercados para diversas exportaciones argentinas,
aunque sin reanudar la venta a ese país de aceite de soja argentino, que era su
objetivo central.
La primera actividad que tendrá mañana la jefa de Estado
cuando llegue a la Casa Rosada será firmar el decreto de promulgación de la ley
del matrimonio gay, sancionada el jueves pasado en el Senado.
El primero en hacer ayer un balance del viaje fue el
canciller Héctor Timerman. "Esta gira posibilitaría más exportaciones de
nuestros productos", dijo el ministro al arribar junto a la Presidenta al
Aeroparque Jorge Newbery.
"Fue muy buena la visita a China", aseguró
Timerman.
Según confiaron a La Nacion en la Casa Rosada, la Presidenta
pidió que mañana le acercaran el decreto de promulgación de la boda gay para
firmarlo y que se publicara pasado mañana en el Boletín Oficial. No se
descarta, incluso, un gran acto en el Salón de la Mujer de Balcarce 50.
Timerman destacó la firma de un contrato de exportación de
tecnología farmacéutica con la principal industria china del rubro.
Y adelantó que en breve se reunirá con su par uruguayo, Luis
Almagro, para avanzar en el acuerdo para controlar el río Uruguay y resolver el
conflicto por la posible contaminación de la pastera UPM (ex Botnia).
"Vimos una necesidad de cooperar entre China y la
Argentina", explicó Timerman. En rigor, Cristina Kirchner no obtuvo la
reapertura de las exportaciones de aceite de soja, pero, en cambio, se
comprometió ante el presidente chino, Hu Jintao, a comprarle 9500 millones de
dólares en material ferroviario.
El Gobierno se tuvo que conformar con la creación de una
comisión entre ambos países para analizar la reapertura del comercio sobre ese
producto, entre otros.
"Se está resolviendo [el comercio de aceite de soja];
establecimos una comisión binacional para la discusión de ese tema", dijo
el canciller.
La Presidenta retomará mañana su actividad con dos actos en
la provincia de Buenos Aires y un llamado a licitación para una autovía.
También recibirá cartas credenciales de los nuevos embajadores de Uruguay,
Chile, Ecuador y Vietnam, y presidirá el lanzamiento de un proyecto para luchar
contra la violencia doméstica.
Pasado mañana, Cristina Kirchner presidirá un llamado a
licitación de la obra para construir la autovía Pilar-Pergamino.
Página 12
Este año se alcanzará el record absoluto de producción de
vehículos, con más de 700 mil unidades. Sin embargo, el impacto positivo de ese
crecimiento se ve limitado por la baja integración de piezas locales. Las
respuestas del Gobierno. El aporte de la industria automotriz al desarrollo económico
encuentra un límite en el grado de integración nacional de los vehículos:
actualmente sólo un 36 por ciento de las piezas son fabricadas en la Argentina.
Esto significa que los records que mes a mes rompe la industria deben ser
matizados por el grado de empleo que está generando y el desarrollo tecnológico
y flujo de divisas que estimula. Desde el Ministerio de Industria resaltan que
en los últimos dos años la ecuación para los autopartistas nacionales ha
mejorado. En materia de financiamiento, hay dos herramientas recientes que
apuntan en esa dirección. Por un lado, una línea específica financiada con
fondos de la Anses, que ya cuenta con 118 proyectos aprobados en inversiones
por 1270 millones de pesos. Están también los créditos con apoyo del Banco
Central, para emprendimientos de mayor envergadura. En cambio, el régimen de
promoción previsto por la ley de autopartes, sancionada a fin de año, no viene
teniendo el resultado esperado.
La industria automotriz explica la tercera parte del
crecimiento del producto industrial y de las exportaciones de manufacturas. El
sector se compone de 10 empresas terminales, más de 400 proveedores
autopartistas –en su mayoría pymes– y la red de concesionarios, empleando a más
de 90 mil trabajadores en total, de los cuales la mitad pertenece al sector de
autopartes. Según datos de Adefa (Asociación de Fábricas de Automotores), en
junio el incremento anual de la producción fue de 46,6 por ciento y de un 39 en
las exportaciones. El avance mensual fue de 9,3. En los primeros seis meses del
año, la producción llegó a 306.476 vehículos, subiendo un 56,3 por ciento en
relación con el mismo período del año pasado. Para fin de año se espera superar
las 700 mil unidades, un record absoluto.
Pero el contenido nacional de la producción es sólo de un 36
por ciento, lo que muestra la necesidad de incrementar la participación del
autopartismo local. Una de las manifestaciones de este problema es el déficit
comercial sectorial con Brasil, que fue de 2700 millones de dólares de enero a
mayo, aunque evidencia una buena evolución respecto de los 3700 millones
registrados en el mismo período en 2008, año record de producción.
En la cartera de Industria explican esta mejora a partir del
esfuerzo de las terminales por integrar más, bajo un mensaje político en esa
dirección y el impulso oficial al mercado de reposición. Además, el control de
las importaciones desde China con medidas antidumping y el aumento en las
exportaciones. Agregan que los autopartistas crecieron desde 2003 un 350 por ciento
y en el acumulado del año frente a 2009, un 13 por ciento.
Por el lado del financiamiento, el Gobierno lanzó una línea
crediticia dirigida al sector autopartista con fondos de la Anses por 400
millones de pesos, para apalancar créditos por 1200 millones. Según datos de la
cartera, ya se relevaron 118 proyectos por un valor de 1270 millones de pesos.
Involucran a distintos segmentos, como inyección de plásticos, fundición,
estampado, equipamiento, neumáticos, ejes diferenciales, pintura, sistemas de
propulsión y producción de aros y pistones. Abarca a empresas de todo tamaño.
Para proyectos de mayor envergadura, como por ejemplo una ampliación en una
importante fábrica de válvulas, el sector echó mano a los créditos fondeados
con redescuentos del BCRA.
Otra herramienta relevante para impulsar la integración
nacional es la ley de autopartes 26.393, sancionada a fines del año pasado.
Establece una serie de reintegros para inversiones de las terminales en
autopartes nacionales. Sin embargo, ninguna empresa hasta el momento se mostró
interesada.
Desde las terminales argumentan que hay problemas de escala
en la producción de autopartes a nivel local y dificultades en el proceso de
homologación y validación del componente nacional. Además, la menor
competitividad, que se traduce en mayores costos al encarar la integración. En
la cartera industrial entienden que existen tres segmentos en el autopartismo.
Uno de fuerte carácter tecnológico, en el que la inserción local es casi
imposible. Otro es el caso de los “locales por naturaleza”, de relativamente
fácil sustitución, que en especial se trata de piezas con menor valor agregado.
Por último, una franja intermedia, como por ejemplo la fundición, en la que se
busca trabajar más intensamente.
En el empresariado son más enfáticos: “Falta meterles
presión a las terminales para que compren producción nacional”. Un ejemplo
común en este aspecto es la importación de motores “a caja cerrada” por parte
de las terminales, lo que impide que las empresas nacionales puedan insertarse
en el armado y fabricación de algún componente. Mucha de la producción
autopartista que hace quince años era adquirida por las terminales locales,
ahora se vende a Brasil, donde se fabrican los motores, para que
–paradójicamente– luego retornen al país, ya que las terminales los importan
desde allá.